Amar, dar, compartir, transmitir, comunicar es lo que motiva profundamente cualquier vocación artística. Al practicar día tras día, el músico aprende de sí mismo y también aprende del mundo que lo rodea. En el transcurso de capítulos de artículos que escribió para La lettre du musicien durante casi veinte años, Pascal Le Corre nos brinda las reflexiones de un músico que se ha vuelto hacia los demás y tiene curiosidad por el mundo contemporáneo. Al abordar la pedagogía, la práctica diaria del músico, sus misiones en la sociedad, este libro nos invita a considerar nuestra profesión de músico con respecto al vínculo que él teje entre el artista y los demás.
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