Las historias de instrumentación en francés son raras, a pesar de la importancia adquirida a lo largo de los siglos por la orquestación. Esta obra recorre una larga ruta desde la Edad Media de la música renacentista y barroca, centrándose en resaltar las particularidades, las continuidades como rupturas. La orquestación se convierte entonces en un arte autónomo con Haydn y Mozart, ampliamente vislumbrado y preparado por músicos como Vivaldi, Rameau, Handel, Bach, por las Escuelas de Mannheim y Viena. El camino es seguido por orfebres en el campo, con las grandes figuras de Beethoven y Berlioz. La primera parte del siglo XX está experimentando con otras formas, desde el pensamiento sónico de Debussy hasta el Klangfarbenmelodie des Viennois. Los tambores son orquestas reales. Aparecen nuevos instrumentos, que usan componentes electrónicos, como ondas y sintetizadores, permitiendo puntajes mixtos. Este libro sería incompleto si no se discutiera la técnica de la orquestación clásica: equilibrio entre los escritorios, las cuerdas divisorias, las combinaciones instrumentales, los efectos especiales ... También se plantea el problema de las transcripciones y reorquestaciones, a través de una multitud de arreglos. Finalmente, entre más de mil trabajos citados, se analiza y comenta una selección de puntajes cortos, desde Bach hasta Messiaen, para comprender mejor la orquestación.
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